Hablar de patologías en el pie reumatologicamente hablando, es sencillamente incorporar las múltiples patologías propias de los pies (por defectos estructurales genéticos o adquiridos por calzado inadecuado, profesiones particulares, práctica de deportes etc); los cuales van caracterizando al pie con alteraciones como Hallux Valgus (Juanetes), dedos en garra, Supraductus o Infraductus (dedos montados) etc, a las innumerables enfermedades reumáticas que una persona puede padecer.
Las enfermedades como la artrosis degenerativa, las artritis, la gota, la fibromialgia etc., etc, en reposo, éste es más exacerbado con el movimiento. Esta persona que se ha de mover y desplazar sobre sus dos únicos pies, debe procurar que sean mínimamente cómodos y no sumen a las dolencias sistémicas, las que puedan provocar un pie en malas condiciones de apoyo.
El estudio pormenorizado del paciente reumático desde el punto de vista biomecánico, de forma holistica, es prioritario para confortabilizar al máximo su de deambulación y su estática. Esto completa y potencia el posible tratamiento propuesto por el especialista reumatólogo en beneficio, óbviamente del paciente.
Los casos son analizados y comentados con el resto de especialistas con el fin de optimizar el tratamiento de elección, ponerlo en práctica y esperar resultados que confirmen la idoneidad del mismo.
Patologías como las subluxaciones matatarso-digital con sobrecargas en las plantas de los pies, van mermando el tejido graso plantar hasta dejar desprotegida a la cabeza del metatarsiano. Esto provoca una sensación de indefensión en cada paso que el paciente da, pudiendo explicar perfectamente el tipo de piedra o asfalto que ha pisado y que ha evitado colocando el pie de manera diferente..
Esa evasión se está instaurando en otro sector del cuerpo rodilla, cadera etc, o columna, afectando de forma inmediata o acumulativa a esa articulación